Archivos para abril, 2009

Faltan Solo 25 dias para el 3º Aniversario de Zona Rumbera!!

Posted in General on abril 21, 2009 by zonarumbera

Faltan Solo 25 dias para el 3º Aniversario de Zona Rumbera!!

Posted in General on abril 21, 2009 by zonarumbera

Gloria Estefan le dio salsa a Buenos Aires

Posted in General on abril 21, 2009 by zonarumbera


Vestida íntegramente de un rojo furioso (pollera con flores, blusa sugerente pero dentro de los límites para una señora de su edad, pulseras al tono), Gloria Estefan entra corriendo al escenario desde un costado y enseguida deja las cosas claras: “el que quiera bailar, que baile”, dice. El estadio de GEBA completo acata la orden y salta de su butaca para moverse como puede en los 30 centímetros cuadrados que le corresponden, al ritmo de “Oye (Mi cuerpo pide salsa)”. Dato objetivo de la realidad: este es el recital con mayor cantidad de pelados en lo que va del año. Después de tanto mega-show al aire libre para adolescentes, le llegó el turno de disfrutar a los adultos, que se dejan hipnotizar por su animadora favorita.
Al estilo de los “mega-mix” que se venden piratas por la calle, Gloria y su banda, la Miami Sound Machine -que incluye una sección completa de vientos y dos percusionistas- hacen tandas de temas enganchados, uno atrás del otro, sin respiro. Luego bajan la intensidad, ella se sienta, intercala alguna balada y aprovecha para recuperar el aire charlando con el público. Mucho. Ahí se revela como una comediante eficaz, contando anécdotas que por lo general tienen que ver con Buenos Aires. “La primera vez que vine me compré cuarenta pares de zapatos y engordé 5 kilos”, dice entre risas, y se nota que es un elogio. “Levántense y gocen, que la vida es corta” canta después, en sintonía con sus declaraciones optimistas.
Gloria Estefan trabajó con los mejores, ella se encarga de dejarlo en claro. “Alejandro Fernández, Frank Sinatra, los tres tenores” enumera, mientras en las pantallas van pasando las fotos de los mencionados, como en una fiesta de 15. “Yo estuve con Wycleff Jean antes que Shakira y con Justin Timberlake antes que Madonna”, dice con orgullo. “Y escribí esta canción para J-Lo”, termina, mientras empieza a sonar “Let’s get loud”, hit popularizado efectivamente por Jennifer López pero creado por ella desde las sombras. Luego sigue “No será fácil”, dedicada a sus amigos Lucía y Joaquín Galán -los Pimpinela- que están entre el público, y, para terminar con las colaboraciones, hace subir nada más y nada menos que a su hija Emily.
Gloria se babea. Habla de la belleza y del talento de su nena (”mi bebé”, dice ella), y por un rato le presta el escenario. Emily, con 15 años, jeans rotos y remera de los Rolling Stones (esto parece una escena de “Escuela de Rock”) se cuelga una guitarra eléctrica y empieza a tocar riffs distorsionados, acompañada por la Miami Sound Machine que le da el toque salsero. A la mitad del tema deja la guitarra y pasa a la batería, como si estuviera jugando al Rock Band en la Playstation, pero de verdad. Lo hace bien. Cuando termina, sale saludando con una sonrisa en la cara y le devuelve el show a su madre, que aparece con nuevo vestuario. Es básicamente el mismo que el anterior, pero blanco. Le queda más lindo.
Siguiendo con la temática familiar, el público corea el nombre de Emilio Estefan y su mujer le pide (le ordena, casi) que se haga presente para saludar. El productor obedece, pero su paso por el escenario es más bien fugaz. Ni siquiera habla. Hoy la noche es toda de Gloria. Los hits siguen pasando (”Abriendo puertas”, “Santo, santo”, “Reach” mitad en castellano mitad en inglés, “Mi Tierra”, es increíble la cantidad de temas conocidos que tiene esta mujer), hasta que llega el momento político del show. “Yo trato de no meter la política en mis canciones, porque es justamente la música lo que me distrae de todo eso, pero hay ocasiones en las que no se puede evitar”, dice. Se refiere obviamente a la Cumbre de las Américas, y aprovecha para pedirles a los presidentes allí reunidos por la libertad de su país natal. “Que los Estados Unidos levanten el embargo a Cuba, que dejen a los cubanos disfrutar de las mismas cosas que los turistas, que suelten a los prisioneros políticos”, exige. El remate llega, claro, con “Cuba libre”, que es festejada desde todos los rincones del estadio.
Cuando empieza a sonar “Conga”, quizás el más hit de todos los hits que se escucharon esta noche, se presagia el final del show. Gloria saluda, presenta a su banda y se despide. Pero hay más. Ahora vestida de negro (y con pantalones, se puso cómoda) vuelve para los bises… ¡tres veces! La primera es otra tanda de temas enganchados en inglés, que incluye “Dr. Beat”, “Get on your feet” y “I just wanna be happy” que termina con una lluvia de papelitos desde el escenario. En la segunda hacen “Live for loving you”, “Higher” y “Corazón prohibido” (otro hit más y van…), y ahí se termina lo formal.
Lo que sigue es pura espontaneidad: el público pide temas a los gritos y Gloria trata de complacerlos. La banda improvisa “¡Sí señor!”, siguen con “Más allá”, aunque solo una parte, porque no se acuerda la letra (”si sabía que les gustaba tanto esa se las hubiera preparado!, se disculpa) y rematan con “Desde la oscuridad”. “¡Me dejaron sin repertorio!”, dice Gloria riendo. “Pero les quiero cantar una más, que fue mi canción de bodas, y es una canción argentina”. Se trata de “El día que me quieras”, y la tiene que hacer a capella, porque la banda no la sabe. El público se emociona, Gloria Estefan deja ver un par de lágrimas y, ahora sí, abandona el escenario. Valió la pena la espera, dice la multitud camino a la salida.

Fuente: yeah.blog.terra.com.ar

Gloria Estefan le dio salsa a Buenos Aires

Posted in General on abril 21, 2009 by zonarumbera


Vestida íntegramente de un rojo furioso (pollera con flores, blusa sugerente pero dentro de los límites para una señora de su edad, pulseras al tono), Gloria Estefan entra corriendo al escenario desde un costado y enseguida deja las cosas claras: “el que quiera bailar, que baile”, dice. El estadio de GEBA completo acata la orden y salta de su butaca para moverse como puede en los 30 centímetros cuadrados que le corresponden, al ritmo de “Oye (Mi cuerpo pide salsa)”. Dato objetivo de la realidad: este es el recital con mayor cantidad de pelados en lo que va del año. Después de tanto mega-show al aire libre para adolescentes, le llegó el turno de disfrutar a los adultos, que se dejan hipnotizar por su animadora favorita.
Al estilo de los “mega-mix” que se venden piratas por la calle, Gloria y su banda, la Miami Sound Machine -que incluye una sección completa de vientos y dos percusionistas- hacen tandas de temas enganchados, uno atrás del otro, sin respiro. Luego bajan la intensidad, ella se sienta, intercala alguna balada y aprovecha para recuperar el aire charlando con el público. Mucho. Ahí se revela como una comediante eficaz, contando anécdotas que por lo general tienen que ver con Buenos Aires. “La primera vez que vine me compré cuarenta pares de zapatos y engordé 5 kilos”, dice entre risas, y se nota que es un elogio. “Levántense y gocen, que la vida es corta” canta después, en sintonía con sus declaraciones optimistas.
Gloria Estefan trabajó con los mejores, ella se encarga de dejarlo en claro. “Alejandro Fernández, Frank Sinatra, los tres tenores” enumera, mientras en las pantallas van pasando las fotos de los mencionados, como en una fiesta de 15. “Yo estuve con Wycleff Jean antes que Shakira y con Justin Timberlake antes que Madonna”, dice con orgullo. “Y escribí esta canción para J-Lo”, termina, mientras empieza a sonar “Let’s get loud”, hit popularizado efectivamente por Jennifer López pero creado por ella desde las sombras. Luego sigue “No será fácil”, dedicada a sus amigos Lucía y Joaquín Galán -los Pimpinela- que están entre el público, y, para terminar con las colaboraciones, hace subir nada más y nada menos que a su hija Emily.
Gloria se babea. Habla de la belleza y del talento de su nena (”mi bebé”, dice ella), y por un rato le presta el escenario. Emily, con 15 años, jeans rotos y remera de los Rolling Stones (esto parece una escena de “Escuela de Rock”) se cuelga una guitarra eléctrica y empieza a tocar riffs distorsionados, acompañada por la Miami Sound Machine que le da el toque salsero. A la mitad del tema deja la guitarra y pasa a la batería, como si estuviera jugando al Rock Band en la Playstation, pero de verdad. Lo hace bien. Cuando termina, sale saludando con una sonrisa en la cara y le devuelve el show a su madre, que aparece con nuevo vestuario. Es básicamente el mismo que el anterior, pero blanco. Le queda más lindo.
Siguiendo con la temática familiar, el público corea el nombre de Emilio Estefan y su mujer le pide (le ordena, casi) que se haga presente para saludar. El productor obedece, pero su paso por el escenario es más bien fugaz. Ni siquiera habla. Hoy la noche es toda de Gloria. Los hits siguen pasando (”Abriendo puertas”, “Santo, santo”, “Reach” mitad en castellano mitad en inglés, “Mi Tierra”, es increíble la cantidad de temas conocidos que tiene esta mujer), hasta que llega el momento político del show. “Yo trato de no meter la política en mis canciones, porque es justamente la música lo que me distrae de todo eso, pero hay ocasiones en las que no se puede evitar”, dice. Se refiere obviamente a la Cumbre de las Américas, y aprovecha para pedirles a los presidentes allí reunidos por la libertad de su país natal. “Que los Estados Unidos levanten el embargo a Cuba, que dejen a los cubanos disfrutar de las mismas cosas que los turistas, que suelten a los prisioneros políticos”, exige. El remate llega, claro, con “Cuba libre”, que es festejada desde todos los rincones del estadio.
Cuando empieza a sonar “Conga”, quizás el más hit de todos los hits que se escucharon esta noche, se presagia el final del show. Gloria saluda, presenta a su banda y se despide. Pero hay más. Ahora vestida de negro (y con pantalones, se puso cómoda) vuelve para los bises… ¡tres veces! La primera es otra tanda de temas enganchados en inglés, que incluye “Dr. Beat”, “Get on your feet” y “I just wanna be happy” que termina con una lluvia de papelitos desde el escenario. En la segunda hacen “Live for loving you”, “Higher” y “Corazón prohibido” (otro hit más y van…), y ahí se termina lo formal.
Lo que sigue es pura espontaneidad: el público pide temas a los gritos y Gloria trata de complacerlos. La banda improvisa “¡Sí señor!”, siguen con “Más allá”, aunque solo una parte, porque no se acuerda la letra (”si sabía que les gustaba tanto esa se las hubiera preparado!, se disculpa) y rematan con “Desde la oscuridad”. “¡Me dejaron sin repertorio!”, dice Gloria riendo. “Pero les quiero cantar una más, que fue mi canción de bodas, y es una canción argentina”. Se trata de “El día que me quieras”, y la tiene que hacer a capella, porque la banda no la sabe. El público se emociona, Gloria Estefan deja ver un par de lágrimas y, ahora sí, abandona el escenario. Valió la pena la espera, dice la multitud camino a la salida.

Fuente: yeah.blog.terra.com.ar

Celebran el Día Nacional de la Salsa

Posted in General on abril 21, 2009 by zonarumbera

Desde hace casi tres décadas, el último domingo de marzo se congregan en Puerto Rico los mayores exponentes de un género que revolucionó la música latina en la segunda mitad del siglo XX
Una obviedad puede guardar, en limitadas ocasiones, una gran verdad. En ese caso, la obviedad consiste en afirmar que, musicalmente hablando, Puerto Rico es algo más que Pedro Flores, Bobby Capó y Rafael Hernández, llamado El Jibarito. Ellos son tres de los grandes monstruos de la composición boricua del siglo XX.
Pero, ¿y Catalino Curet Alonso, el popular Tite? ¿Dónde alojamos a su cadenciosa Anacaona interpretada por Cheo Feliciano? ¿Qué refugio digno brindarle a Camilo Manrique, el esclavo muerto a palos por un mayoral y que inmortalizaran Rubén Blades y Willie Colón con su versión setentera de Plantación adentro?
En San Juan, capital de Puerto Rico, todo está cerca. Bastan diez minutos en auto para llegar de la zona de Carolina —llena de hoteles— a la zona de Hato Rey, en donde se encuentra un mítico estadio de beisbol, el Hiram Bithorn, que alberga año con año —el último domingo de cada marzo— una celebración peculiar: el Día Nacional de la Salsa, que en 2009 festejó su edición número 26.
Ahí —al alcance de la mano del público asistente a un estadio con un aforo de 30 mil personas— se han llevado a cabo no sólo miles de partidos del rey de los deportes —la otra religión en borinquen— sino también se han dado cita, una vez cada 12 meses, muchos de los mayores exponentes de la salsa, un poderoso género nacido en la segunda mitad de los años 60. Sí, en San Juan todo está cerca.
Los organizadores del Día Nacional de la Salsa —la estación de radio Z-93— tampoco fallaron esta vez. En cada edición de este concierto han homenajeado a grandes músicos. Algunos de ellos, la gran mayoría, monstruos de la tarima y excelsos ejecutantes en cada uno de sus instrumentos. Por ejemplo, el año pasado se le rindió tributo, por primera vez, a legendarios generales de orquesta nacidos fuera de Puerto Rico: el magnífico tecladista Larry Harlow y el percusionista Manny Oquendo, éste recientemente fallecido. Ambos, músicos neoyorquinos de primera talla y pilares del movimiento salsero.
Pero 2009 era aún más especial, pues se trataba de rendirle tributo póstumo a dos figuras preponderantes del género.
Por una parte, a Rafael Cortijo (1928-1982), genio musical, maestro de la percusión caribeña, líder del mítico grupo Cortijo y su combo y venerado principalmente por ser el descubridor de algunos de los cantantes más respetados y queridos de orbe salsero. Sólo baste mencionar a Ismael Rivera, quien con Cortijo tejió una de las complicidades más productivas de la historia de la música caribeña.
Por otra parte, la figura central de la celebración: Catalino Tite Curet Alonso (1926-2003), uno de los compositores de mayor arraigo popular en Puerto Rico. En su caso la celebración tenía otro motivo: la liberación, luego de 14 años, de sus canciones en la radio, detenidas por asuntos de índole legal.
Para dar una idea de la dimensión de la obra del Tite, baste mencionar que compuso más de dos mil temas y sus mayores éxitos fueron cantados por personajes de la talla del ya mencionado Ismael Rivera, La Lupe, Cheo Feliciano, Rubén Blades y tantas y tantas figuras musicales más. Como todo genio popular, aprendió de manera autodidacta y murió en condiciones económicas lamentables.
La tarima es como una mujer fatal: al que elige, lo acerca, lo seduce, lo consiente, lo convida a encimársele, lo hace protagonista y, en contadas ocasiones, lo perpetúa en su regazo. Al resto lo obvia. Así pasa en el mundo de la música en vivo, y la salsa no es la excepción.
Será la crisis económica o el calor apabullante del mediodía dominical, pero el estadio no se ha llenado aunque el concierto está a nada de arrancar.
Para abrir boca, una novísima orquesta. Sammy García y el Sabor de Puerto Rico tienen el privilegio de ser los primeros en pisar la tarima del Hiram Bithorn. Luego de tocar dos de los temas que ha colocado ya en la radio boricua —Salsa, ritmo y movimiento y Ay, Elena— la agrupación ejecuta Plantación adentro, uno de los temas más conocidos del Tite.
Será cosa de magia o de distracción, pero cuando la siguiente orquesta, la de Tommy Olivencia, toma posesión de la tarima, el estadio ya luce repleto en la parte del terreno del juego, aunque las gradas todavía presentan huecos. Esta vez la gente se suelta un poco más. De todos los rincones habitados del estadio ya se percibe mayor movimiento rítmico. Planté bandera es el tema que dedica la orquesta a la memoria de Curet Alonso.
Luego vendría el primer momento culminante de la tarde, pues la aparición de la Sonora Ponceña con su formidable pianista Papo Lucca, una de las glorias musicales de Puerto Rico, provocó una estruendosa aclamación, sobre todo
Desde hace casi tres décadas, el último domingo de marzo se congregan en Puerto Rico los mayores exponentes de un género que revolucionó la música latina en la segunda mitad del siglo XX
SAN JUAN, PUERTO RICO.- Una obviedad puede guardar, en limitadas ocasiones, una gran verdad. En ese caso, la obviedad consiste en afirmar que, musicalmente hablando, Puerto Rico es algo más que Pedro Flores, Bobby Capó y Rafael Hernández, llamado El Jibarito. Ellos son tres de los grandes monstruos de la composición boricua del siglo XX.
Pero, ¿y Catalino Curet Alonso, el popular Tite? ¿Dónde alojamos a su cadenciosa Anacaona interpretada por Cheo Feliciano? ¿Qué refugio digno brindarle a Camilo Manrique, el esclavo muerto a palos por un mayoral y que inmortalizaran Rubén Blades y Willie Colón con su versión setentera de Plantación adentro?
En San Juan, capital de Puerto Rico, todo está cerca. Bastan diez minutos en auto para llegar de la zona de Carolina —llena de hoteles— a la zona de Hato Rey, en donde se encuentra un mítico estadio de beisbol, el Hiram Bithorn, que alberga año con año —el último domingo de cada marzo— una celebración peculiar: el Día Nacional de la Salsa, que en 2009 festejó su edición número 26.
Ahí —al alcance de la mano del público asistente a un estadio con un aforo de 30 mil personas— se han llevado a cabo no sólo miles de partidos del rey de los deportes —la otra religión en borinquen— sino también se han dado cita, una vez cada 12 meses, muchos de los mayores exponentes de la salsa, un poderoso género nacido en la segunda mitad de los años 60. Sí, en San Juan todo está cerca.
Los organizadores del Día Nacional de la Salsa —la estación de radio Z-93— tampoco fallaron esta vez. En cada edición de este concierto han homenajeado a grandes músicos. Algunos de ellos, la gran mayoría, monstruos de la tarima y excelsos ejecutantes en cada uno de sus instrumentos. Por ejemplo, el año pasado se le rindió tributo, por primera vez, a legendarios generales de orquesta nacidos fuera de Puerto Rico: el magnífico tecladista Larry Harlow y el percusionista Manny Oquendo, éste recientemente fallecido. Ambos, músicos neoyorquinos de primera talla y pilares del movimiento salsero.
Pero 2009 era aún más especial, pues se trataba de rendirle tributo póstumo a dos figuras preponderantes del género.
Por una parte, a Rafael Cortijo (1928-1982), genio musical, maestro de la percusión caribeña, líder del mítico grupo Cortijo y su combo y venerado principalmente por ser el descubridor de algunos de los cantantes más respetados y queridos de orbe salsero. Sólo baste mencionar a Ismael Rivera, quien con Cortijo tejió una de las complicidades más productivas de la historia de la música caribeña.
Por otra parte, la figura central de la celebración: Catalino Tite Curet Alonso (1926-2003), uno de los compositores de mayor arraigo popular en Puerto Rico. En su caso la celebración tenía otro motivo: la liberación, luego de 14 años, de sus canciones en la radio, detenidas por asuntos de índole legal.
Para dar una idea de la dimensión de la obra del Tite, baste mencionar que compuso más de dos mil temas y sus mayores éxitos fueron cantados por personajes de la talla del ya mencionado Ismael Rivera, La Lupe, Cheo Feliciano, Rubén Blades y tantas y tantas figuras musicales más. Como todo genio popular, aprendió de manera autodidacta y murió en condiciones económicas lamentables.
La tarima es como una mujer fatal: al que elige, lo acerca, lo seduce, lo consiente, lo convida a encimársele, lo hace protagonista y, en contadas ocasiones, lo perpetúa en su regazo. Al resto lo obvia. Así pasa en el mundo de la música en vivo, y la salsa no es la excepción.
Será la crisis económica o el calor apabullante del mediodía dominical, pero el estadio no se ha llenado aunque el concierto está a nada de arrancar.
Para abrir boca, una novísima orquesta. Sammy García y el Sabor de Puerto Rico tienen el privilegio de ser los primeros en pisar la tarima del Hiram Bithorn. Luego de tocar dos de los temas que ha colocado ya en la radio boricua —Salsa, ritmo y movimiento y Ay, Elena— la agrupación ejecuta Plantación adentro, uno de los temas más conocidos del Tite.
Será cosa de magia o de distracción, pero cuando la siguiente orquesta, la de Tommy Olivencia, toma posesión de la tarima, el estadio ya luce repleto en la parte del terreno del juego, aunque las gradas todavía presentan huecos. Esta vez la gente se suelta un poco más. De todos los rincones habitados del estadio ya se percibe mayor movimiento rítmico. Planté bandera es el tema que dedica la orquesta a la memoria de Curet Alonso.
Luego vendría el primer momento culminante de la tarde, pues la aparición de la Sonora Ponceña con su formidable pianista Papo Lucca, una de las glorias musicales de Puerto Rico, provocó una estruendosa aclamación, sobre todo cuando interpretó Las mujeres son de azúcar, otro de los temas famosos de Curet Alonso.
Ahora el turno era de Roberto Roena y su Apollo Sound, una de las agrupaciones más representativas de la llamada “salsa dura” de los años 70. Su participación llevó al público a la hipnosis, pues a la hora en que interpretaron la clásica Marejada feliz, el coro masivo parecía brindarle diez minutos de nostalgia en estado puro al Tite.
Siguió la banda de Rafael Cortijo Jr. Luego de agradecer el homenaje póstumo a su padre, su desempeño en la tarima fue excepcional: puso a bailar a un estadio que para las 4 de la tarde ya se encontraba colmado hasta las gradas más lejanas. Su interpretación de Quítate de la vía Perico parecía infinita, pues se alargó como el recuerdo de su compositor.
Para las 5 de la tarde un rumor crecía tras el escenario: el nombre del invitado sorpresa le daba un sabor especial a la tarde. El nombre de ese personaje era Rubén Blades. Para las 8 de la noche, luego de la participación enseñoreada de Adalberto Santiago, Ismael Miranda y Cheo Feliciano, el asunto estaba cerrado: Blades estaba confirmado.
¿Y cómo dudarlo, si además de admirar y grabar la obra de Curet Alonso, fue su amigo cercanísimo? Cuando Blades se trepó a la tarima, el público pasó del asombro a la alegría al escuchar los primeros acordes de Vale más un guaguancó. La cereza del pastel no fue la interpretación de Blades del clásico Plantación adentro, sino la participación conjunta de los reconocidos cantantes que acababan de demostrar que, con todo y canas, aún resoplaban son y rumba hasta por los poros.
La fiesta terminaba justo en el momento en que estos veteranos perpetuaron con su soneo la música popular puertorriqueña: el Tite debía estar sonriendo en algún rincón del estadio.

Fuente: exonline.com.mx

Noche de rumba con La 33

Posted in General on abril 21, 2009 by zonarumbera


La mejor fiesta para los amantes de la salsa
Antes de salir de gira por Europa donde visitarán 18 países como República Checa, Bélgica, Francia, Holanda, Finlandia, Noruega y muchos más, esta gran banda salsera realizará una presentación en uno de los bares que los acogió desde sus inicios y les prestó su escenario para que su música se diera conocer en las noches citadinas.
La 33 se presentará el próximo 8 y 9 de mayo en Quiebra Canto…en su Casa. Por eso prográmate para disfrutar de una buena noche de descarga en la que no dejarás de cantar y bailar sus éxitos además de algunas canciones que incluirán en su tercer disco, como el cover de “Roxanne”.
No te pierdas de está gran rumba!
FECHAMayo 08 de 2009 – Mayo 10 de 2009
HORARIO9:00p.m. – 3:00a.m.
LUGARQuiebracanto
SITIO: Quiebracanto

Fuente: planb.com.co

Noche de rumba con La 33

Posted in General on abril 21, 2009 by zonarumbera


La mejor fiesta para los amantes de la salsa
Antes de salir de gira por Europa donde visitarán 18 países como República Checa, Bélgica, Francia, Holanda, Finlandia, Noruega y muchos más, esta gran banda salsera realizará una presentación en uno de los bares que los acogió desde sus inicios y les prestó su escenario para que su música se diera conocer en las noches citadinas.
La 33 se presentará el próximo 8 y 9 de mayo en Quiebra Canto…en su Casa. Por eso prográmate para disfrutar de una buena noche de descarga en la que no dejarás de cantar y bailar sus éxitos además de algunas canciones que incluirán en su tercer disco, como el cover de “Roxanne”.
No te pierdas de está gran rumba!
FECHAMayo 08 de 2009 – Mayo 10 de 2009
HORARIO9:00p.m. – 3:00a.m.
LUGARQuiebracanto
SITIO: Quiebracanto

Fuente: planb.com.co